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Reflexion, Octubre 22

viernes 23 de octubre de 2009


Reflexion, Jueves Octubre 22


Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 


En este mundo se nos presentan muchas oportunidades, pero me he puesto a pensar: NO TODAS LAS OPORTUNIDADES LAS DA DIOS.


No todo lo que me viene a mi mano es para mi.


No todas las personas deben ser mis amistades.


No todas las palabras son para mi


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Antes pensaba que las personas se acercaban a mi para buscar ayuda o consejo, hasta que aprendi que hay personas que lo que hacen es entretener, y mientras te entretienes, va pasando el tiempo, los dias y hasta los años. Si hasta los años, porque hay amistaddes que por años han estado presente en tu vida y nunca han aportado nada interesante o de provecho a tu vida, nunca han sido provechosas para mi.


Estas clases de amistades trato de mantenerlas a distancia, si se me acercan, las alejo, si me hablan, las esquivo.


No todas las amistades que vienen a mi vida han sido enviadas por Dios, muchas, o diria la mayoria de las personas que se me acercan para pedir consejo, no vienen buscando consejo, solo quieren entrenerme, solo quieren hacerme perder el tiempo para desviarme de los propositos de Dios.


Esas amistades parecen tener buen corazon, como que son muy sentimentales y quieren palabras de aliento.


Pero he visto, que esa clase de personas, por mas que los aconseje, no cambian, siempre estan buscando quien los escuche, y eso es todo, quieren que los escuche, como que eso los hace sentir relajados y los desestreza, pero no hay un deseo de cambio de comportamiento y de actitud.


Examina tu vida, y dilea Dios, acercame las personas que son tuyas y aleja a los que me distraen, y veras que si son 40 personas a tu alrededor, cuando Dios haga la separacion solo quedaran como cuatro al lado tuyo.


Bueno, esos cuatro son los que Dios te dara palabra para ellos, y ellos la recibiran de parte de Dios, y podras cambiar vidas con el Poder de Dios.